En el mundo corporativo, los detalles lo son todo. La presentación, el entorno y, por supuesto, la gastronomía, hablan directamente de los valores de una marca. Recientemente tuve el placer de enfrentarme a un reto visual fascinante trabajando como fotógrafo para la agencia Net&red (capitaneada por Andreas Bogner): capturar la nueva y sofisticada carta de platos de Corporate Society.
Como fotógrafo de empresas Madrid, estoy acostumbrado a documentar la energía de congresos y reuniones, pero la fotografía gastronómica de alto nivel requiere cambiar el chip. Aquí el sujeto no se mueve, pero exige una precisión milimétrica para que el plato no solo se vea bien, sino que «sepa» bien a través de la pantalla.
Si te apasiona la fotografía o estás buscando darle un salto de calidad visual a la carta de tu negocio, aquí te comparto las tres claves que aplicamos en esta sesión.
1. El dominio de la luz direccional (Adiós a la luz plana)
El mayor error en fotografía gastronómica es bañar el plato con una luz frontal y plana. Para los platos de Corporate Society, buscábamos volumen y sofisticación.
La clave está en la luz lateral o trasera (backlighting). Al iluminar el plato desde atrás o desde un lado en un ángulo de 45 grados, conseguimos que las texturas de los ingredientes —el brillo de una salsa, la rugosidad de un pan artesano o el frescor de unas hojas— destaquen creando micro-sombras.
2. Jugar con la profundidad de campo
En un evento en vivo, como fotógrafo de eventos corporativos Madrid, suelo buscar documentar la escena completa jugando con la apertura para conseguir mayor o menor profundidad. En gastronomía, para fotografiar una carta, hacemos exactamente lo contrario, necesitamos que el plato esté totalmente definido.
Utilizamos aperturas moderadamente cerradas (como f/8 o f/11) para crear un enfoque total. Esto anima al espectador a recorrer el plato y detenerse en el ingrediente estrella del plato de Corporate Society, cuidando los fondos y el ángulo de la toma para evitar elementos que roben protagonismo.

3. La regla de los ángulos según la geometría del plato
No todos los platos se fotografían igual. En esta sesión adaptamos el ángulo de disparo a la arquitectura de cada receta:
- Cenital (90 grados): Ideal para platos llanos, boles o mesas tipo buffet donde queremos mostrar la composición geométrica de los ingredientes.
- A 45 grados: El ángulo natural en el que un comensal mira su plato al sentarse en la mesa. Es el más inmersivo y el que usamos para platos con volumen medio.
El complemento perfecto para tu evento
Realizar sesiones de producto tan precisas como la de Corporate Society es el complemento natural a mi trabajo habitual. Cuando trabajo como fotógrafo de eventos en Madrid centro, sé que el catering es uno de los momentos más valorados por los asistentes. Tener fotografías previas de alta calidad de esos menús ayuda enormemente a las empresas a vender mejor sus eventos y a generar expectación.
La gastronomía, al igual que una buena fotografía, entra por los ojos. Y cuando se unen ingredientes de primer nivel con la iluminación correcta, el resultado habla por sí solo
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