El día de tu boda es, probablemente, uno de los más intensos y felices de tu vida. Sin embargo, también es un día que pasa a una velocidad de vértigo. Entre los nervios, el protocolo, el cóctel y las ganas de estar con todos vuestros invitados, a veces es difícil encontrar ese momento de pausa para estar a solas y disfrutar frente a la cámara.

Ahí es exactamente donde entran en juego las sesiones de preboda y postboda. Lejos de ser un simple «extra» en el paquete fotográfico, se han convertido en la herramienta perfecta para conseguir esa fotografía documental, natural y con alma que siempre buscáis.

¿Te preguntas si realmente merecen la pena? Aquí te explico por qué estas sesiones transforman por completo vuestro recuerdo nupcial.

La Sesión de Preboda: Romper el hielo antes del «sí, quiero»

Ponerse delante de una cámara profesional por primera vez impone. Es completamente normal sentirse un poco rígido o no saber qué hacer con las manos. La sesión de preboda tiene un objetivo principal: eliminar ese miedo escénico.

  • Conexión con el fotógrafo: Es la oportunidad perfecta para conocernos en un ambiente relajado, dar un paseo por algún rincón de Madrid y entender cómo trabajo. Cuando llegue el día de la boda, ya no seré «el fotógrafo», seré alguien de confianza.
  • Adiós a los posados rígidos: Al no tener la presión del reloj, empezamos a fluir. Os daréis cuenta de que no hace falta posar, solo ser vosotros mismos.
  • Imágenes para vuestra papelería: Además de la experiencia, os llevaréis unas fotos preciosas en ropa de calle que podréis utilizar para las invitaciones, el «Save the Date» o la web de la boda.

La Sesión de Postboda: Disfrutar de los trajes sin mirar el reloj

La boda ya ha pasado, la resaca emocional (y la real) se ha estabilizado y, de repente, os dais cuenta de que vuestros increíbles trajes están guardados en una funda. La postboda es la excusa perfecta para volver a vestirse de novios, pero esta vez, con cero estrés.

  • Libertad absoluta de localización: El día de la boda estamos limitados a los alrededores de la finca o la iglesia. En la postboda podemos ir a ese bosque en la sierra de Madrid al atardecer, pasear por la Gran Vía vacía al amanecer o elegir cualquier escenario espectacular sin prisas.
  • Sin miedo a mancharse: Como ya no hay que volver al banquete para saludar a los invitados, podéis correr, sentaros en el suelo, meteros en el agua o caminar por la naturaleza con total libertad.
  • Luz perfecta: Podemos programar la sesión exclusivamente en la «hora dorada» (justo antes del atardecer), asegurando una estética cinematográfica e impecable.

Fotografiando con el alma: Nuestra propuesta en Collado Photo

En Collado Photo creemos que estas sesiones deben ser accesibles y adaptarse a vuestro ritmo. No hace falta pasar cuatro horas posando; la magia surge en los momentos concentrados.

Por eso, hemos diseñado una experiencia perfecta tanto para prebodas como para postbodas en exteriores:

  • Sesiones dinámicas de 45 minutos, el tiempo exacto para relajaros y disfrutar sin que se haga pesado.
  • Capturamos más de 100 fotografías durante el recorrido.
  • Os entregamos 10 fotografías con retoque editorial de alta gama por una tarifa totalmente transparente de 125 €.

(Y si necesitáis una cobertura más extensa, siempre disponemos de nuestro servicio por horas).

Vuestra historia merece ser contada sin prisas y con muchísima luz. Si os casáis pronto o queréis darle una segunda vida a vuestros trajes de novios, escribidme y buscaremos el escenario perfecto en Madrid.